adisac

 



Bien por Arenillas de San Pelayo Julio César Izquierdo

Esta semana se ha estado hablando del mundo rural en el curso de verano celebrado en Arenillas de San Pelayo. Una iniciativa promovida por Escuelas Campesinas con el respaldo y apoyo de la Universidad Rural Paulo Freire y el grupo de acción local “Páramos y Valles Palentinos”. Y allí hemos estado los amigos de la batalla dialéctica, hablando de lo siempre, lo cual puede parecer cansino, pero que sigue resultando necesario. Vamos, que si el mensaje no cuela por guapos al menos que suene por pesados.

Claro que los asistentes al curso ya estaban convencidos con la causa de lo rural y estoy seguro de que surgirán nuevas iniciativas. Se habló sobre la despoblación y el personal se preguntó sobre la famosa comisión que iba a resolver los problemas de los pocos convecinos que van quedando en localidades y villas y más de uno planteó que le hubiera gustado estar en la misma. Vaya, que había la sensación de haber “pintado” bastante poco en la susodicha, siendo los ruralianos los principales afectados. Incluso algún grupo de acción local lamentaba no haber sido invitado. Entonces, ¿quiénes fueron los que hablaron de nosotros y nuestro futuro? Ya sé que hubo mucha gente en la publicitada comisión, pero el comentario generalizado, a pie de calle, es que no estuvieron los suficientes.

Muchos han sido los temas puestos sobre la mesa y hubiera estado bien la presencia masiva  de los políticos para enterarse de primera mano de lo que pasa en las viñas poblaciones palentinas. Podrían haber llenado folios y folios, pero las fechas no eran propicias, que ya se sabe que el estío es tiempo de vacaciones y de sosegar.

El caso es que los interrogantes quedaron en el aire, al menos en lo referente a la alocución de un servidor. Que llevamos años haciéndonos las mismas preguntas. Seguimos hablando de los motivos que nos merman, de los colegios semivacíos, de las farmacias convertidas en botiquines, de los profesionales de lo rural que viven de la ciudad, de los concejales que pasan más tiempo fuera que dentro de su pueblo, de lo que se podría hacer a través de las mancomunidades, de organizar todos los eventos en verano, de la apatía que padecen algunos y de las ganas que ponen los de siempre, los entregados. Se destacó positivamente el papel que juega la mujer en el ámbito rural y se habló mucho de las posibilidades reales tanto del turismo rural como de la agricultura y de la ganadería. Se tocaron todos los palillos y el conjunto de los presentes asentían como diciendo: “es verdad, conocemos los síntomas, actuemos entonces”. Pero hace falta que perdamos los complejos y los miedos. Es el momento de alzar la voz, de caminar juntos, apostando por las comarcas, creyendo en nuestras posibilidades.

Hay que trabajar por lo rural y un buen ejemplo lo hemos encontrado en el curso de verano organizado por Escuelas Campesinas. Lamentablemente, el eco ha sido el justo, porque todo queda solapado por la actualidad que emerge desde la urbe.

Al menos en Arenillas estaban los aguerridos. Y que sigan por el bien de todos. Enhorabuena por vuestra apuesta, clara, sencilla y decidida.

 

pdfVersión en pdf
 

 

 


Aviso de Privacidad
© Tres Turismo y Comunicación