adisac

 



Se va componiendo el puzzle de la PAC por José María Ruiz Ortega

            La actividad agraria está a pleno rendimiento de laboreo en sementeras y últimas recolecciones otoñales. Aprovechando que las lluvias han dejado paso al anticiclón y a un leve veranillo de San Martín, todo son afanes campesinos para concluir la sementera de los cereales de otoño-invierno. Apuramos la última semana de la llamada luna de octubre con el Adviento a la vuelta de la esquina, y es natural que los labradores se muestren aplicados en las labores agrícolas de este tiempo, en el que las horas de luz solar van disminuyendo día a día. Entre tanto, los otros trabajos agrícolas que ocupan a los funcionarios y políticos de la UE para ajustar el puzzle del denominado chequeo médico de la PAC, comienzan a encontrar acuerdos, aún con puntos de vista diversos.

            En este semestre, bajo presidencia francesa, se tienen que ajustar las decisivas e importantes cuestiones políticas, como desacoplamiento de las ayudas directas de la PAC, modulación obligatoria, las reglas del juego para la intervención, el artículo 68 y el no menos complicado desmantelamiento de las cuotas lácteas. Las negociaciones y conciliábulos entre los estados miembros para aproximar posiciones partidistas son el quehacer cotidiano para componer el puzzle sobre las propuestas legislativas que la Comisión Europea presentó el pasado mes de mayo para el chequeo médico de la PAC. Es lógico que cuantos más países integren la UE, más dificultades existen para ajustar un acuerdo pleno y rápido como espera la presidencia francesa.

            Según nos cuentan los informadores sobre asuntos comunitarios, desde las diferentes instancias de la UE se permiten entrever las primeras pistas sobre temas puntuales en discusión. En el asunto del desacoplamiento de las ayudas directas, es decir, la desvinculación total de la producción para determinar los pagos únicos por explotación, la decisión está en marcar plazos máximos para que los estados miembros ejecuten ese mandato comunitario y, la Comisión, va a rechazar cualquier aplazamiento más allá del año 2013. En la modulación de los pagos directos, dicho de otra manera, la retención porcentual de ayudas directas para otras políticas, podría incrementarse hasta el 10 por 100, frente al vigente 5 por 100, y se aplicará de forma progresiva en tres o cuatro tramos anuales y de momento no incrementar los porcentajes adicionales.

            Respecto a la utilización de fondos procedentes de la modulación suplementaria en políticas del segundo pilar de la PAC, es decir, de los denominados “nuevos desafíos” en el marco del desarrollo rural, es de esperar que, de momento, no metan de nuevo la mano en el cajón de las ayudas directas de la PAC. De todos es conocido el hecho de que cuando se producen situaciones de crisis económicas mundiales, los mandatos de otras políticas medioambientales se van aplazando o se destinan menos recursos a la lucha contra el cambio climático, al desarrollo de energías renovables, a la gestión de los recursos hídricos, a la defensa de la diversidad biológica y a la protección de los suelos, aunque la presidencia francesa insiste que haya un acuerdo de los 27 antes de final de año, para no demorar el proyecto europeo sobre clima-energía.

            Demasiados asuntos para concitar acuerdos entre varios países con diferentes criterios socioeconómicos y recomponer el puzzle del chequeo médico de la PAC. Es difícil que los estados miembros cedan autonomía interna, además de sus peculiaridades agrícolas tradicionales. Por otra parte, chocan algunas propuestas y da la impresión de que ya las hemos oído en otro tiempo del siglo pasado, como el debate sobre el proyecto de distribuir fruta en las escuelas. También suena a tiempo remoto aquello de repartir leche entre los escolares; un recuerdo de la ayuda norteamericana en forma de leche en polvo, a los supuestamente desnutridos españolitos de la posguerra.
pdf  Versión en pdf
 

 

 


Aviso de Privacidad
© Tres Turismo y Comunicación