Los romanos invaden la Vega Saldañesa
El pasado sábado día cinco, en la pequeña población de Pedrosa de la Vega, próxima a Saldaña (Palencia), se llevó a cabo una entrañable celebración en la cual se conmemoraban los cuarenta años del descubrimiento fortuito del imponente palacio romano conocido actualmente como “La Villa Romana de la Olmeda”, uno de los yacimientos de época romana más importantes de Europa occidental, que aloja dentro de él una de las más impresionantes y sugestivas colecciones de mosaicos de la época.
El acto, organizado por la Diputación de Palencia, gestora y mantenedora de este importante recurso arqueológico, cultural y turístico, quiso con este homenaje recordar el hecho y a su descubridor, presente en el acto, Javier Cortes Álvarez de Miranda, verdadero impulsor de los primeros trabajos de investigación que se llevaron a cabo en el yacimiento, los cuales permitieron posteriormente que la Villa de la Olmeda se pudiese abrir al publico convirtiéndose en uno de los monumentos más conocidos y visitados de la provincia de Palencia.
En el mismo evento, que fue presidido por el presidente de la Diputación de Palencia y el alcalde Pedrosa de la Vega, también se presentó la publicación “Mosaicos en la villa de la Olmeda” del que es autor el mencionado descubridor de la villa, cuyo contenido excelentemente editado por la editorial Lunwerg, una de las mejores editoriales de temas artísticos, fue explicado por el arqueólogo director de la excavación José Antonio Abásolo, y por el autor Javier Cortes.
En la carpa preparada al efecto en Pedrosa de la Vega para dar acogida a las autoridades y representantes políticos asistentes al acto, así como a los vecinos de Pedrosa y amigos del investigador, también se hizo entrega a Javier Cortes de una placa conmemorativa de los cuarenta años dedicados a este importante yacimiento arqueológico, que estaba realizada sobre un mosaico imitación de los que existen en la Villa Romana de la Olmeda.
Pero los actos de recuerdo al descubrimiento de la villa romana de La Olmeda no terminaron aquí, pues los numerosos asistentes al acto se desplazaron posteriormente a los entonos de la propia Villa, que espera volver abrir sus puertas a los visitantes en febrero del año que viene, para asistir a una representación de cómo era la vida en un campamento legionario romano, donde un grupo de especialistas de la Legio VIIII realizó una exhibición de cómo se alistaban las tropas y como se les entrenaba para el combate, para lo cual utilizaron exactas reproducciones del armamento e impedimenta de la época. Así mismo, en una tienda de campaña del campamento, también se pudieron degustar algunos de los preparados culinarios que eran típicos en época romana.
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