A unos 12 kilómetros de Segovia, en el término de Torrecaballeros, y situado entre éste y La Granja, está Cabanillas del Monte, un núcleo de población con poco más de 30 habitantes. Allí se encuentra el antiguo esquileo del siglo XVIII, propiedad de D. Felipe de Peñalosa y Contreras, Vizconde de Altamira, el único de estos numerosos edificios que se construyeron en la provincia, que aún se mantiene en pie y con posibilidades de funcionar exactamente igual que en tiempos pretéritos. Es uno de los testimonios del riquísimo pasado industrial lanero de la provincia de Segovia, y sin duda, la huella más nítida del esquileo, más que un oficio un modo de vida.
Memoria histórica
En el Catastro del Marqués de la Ensenada, de mediados del siglo XVIII, referente a Torrecaballeros, se dice que en el anejuelo de Cabanillas hay un esquileo, propiedad de un vecino de Medina del Campo, en el que esquilan sus ovejas D. Gabriel de Silva y Herrera, vecino de Segovia y su socio D. Francisco-Javier de Escobar y Torres. Posteriormente ambos ganaderos compran el esquileo y realizan importantes obras de ampliación, pudiéndose leer sobre el dintel de una ventana situada en un hastial de la casa principal, la inscripción de año 1.762. Una nieta de los anteriores vende esta Casa-Esquileo, en 1798 y por 282.968 reales, a su hermana Dña.Juana-María, Marquesa de Lozoya por su matrimonio con el IV Marqués, D.Luis-Domingo de Contreras y Peralta. La escritura de venta se encuentra en el archivo familiar de la actual Marquesa de Lozoya, Dña. Dominica Contreras y López de Ayala.
El Esquileo permanece en la familia Lozoya, importantes ganaderos de ovejas hasta comienzos de este siglo, siendo sus sucesivos propietarios los V, VI y VII Marqueses, heredándolo, de la hija de éste último y en 1970, su hijo D. Luis-Felipe de Peñalosa y Contreras, Vizconde de Altamira de Vivero. Son los actuales propietarios los hijos de éste último.
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