El vallisoletano Valle del río Hornija acoge entre sus laderas y cuestas algunas de las más importantes e históricas poblaciones, que, desde la Edad Media, imprimieron carácter a buena parte de este territorio castellano leones de los Montes Torozos. Uno de estos destacados lugares lo es Torrelobatón, acogedor pueblo que escasamente dista treinta kilómetros de Valladolid, y que es reconocido principalmente por su afamado castillo, uno de los mejor conservados de esta parte de la península. Su rotunda presencia destaca sobre el caserío del pueblo al estar instalado sobre un teso, desde el que se domina toda la dilatada cuenca del mencionado río.
Esta imponente fortaleza fue construida en excelente piedra de cantería a finales del siglo XIII, aunque sus mejores reformas se realizaron ya en el XV. Su planta es cuadrada con cubos en los ángulos, en uno de los cuales se instala una señorial torre del homenaje de tres pisos, más otro que es subterráneo. El castillo de Torrelobatón fue posesión de los Enriquez, familia de magnates castellanos que ostentaron el título de Almirantes de Castilla, y cuyos escudos nobiliarios todavía veremos labrados en la mencionada torre. De esta fortificación partieron en abril de 1521 las tropas del Comunero Padilla, camino de la que sería su derrota en Villalar.
Hoy sabemos que de este baluarte salía un perímetro de murallas que encerraba y protegía al pueblo de Torrelobatón, por lo que todavía veremos en otro bello rincón de la villa - el que conforma su señorial Plaza Mayor - una de sus rotundas puertas, a la cual hacen compañía los recios ventanales y arcadas de la fachada de su Casa Consistorial. Actualmente , el castillo de Torrelobatón acoge en sus dependencias un moderno Centro de Interpretación de la Guerra de las Comunidades.
Poco más de medio millar son los “torreños” que hoy habitan esta hospitalaria villa vallisoletana, la cual no dejará de sorprendernos con su imponente patrimonio artístico de casas solariegas y rincones tradicionales, y sobre todo con el que atesora dentro de su iglesia parroquial de Santa María, joya mudéjar del siglo XVI, dentro de la cual sobresale su extraordinario retablo mayor, fechado en el ultimo cuarto del siglo XVI, y donde los especialistas en arte ven obras de algunos de los mejores artistas del Renacimiento castellano: Inocencio Berruguete, Juan Bautista Beltrán, Isaac de Juni o Adrián Álvarez.
Pero Torrelobatón tuvo varias iglesias más, hoy por desgracia ya en ruinas, como la de Santiago que era un edificio gótico mudéjar del siglo XV y la de San Pedro, que se edificó en el siglo XVI pero se reformó en el XVIII.
También a poco menos de un kilómetro del pueblo se puede ver la ermita del Cristo de las Angustias, donde todos los años se realiza romería, aunque los festejos patronales de Torrelobatón se celebran durante la Pascua de Pentecostés y durante el tercer fin de semana del mes de agosto, donde se lleva a cabo la “Fiesta de Verano” a la que acompañan corrida de toros, verbenas y pasacalles.
|